sábado, 3 de septiembre de 2011

Blanca Haddad

Dirección Fondo.


Siempre que voy dirección Fondo

voy sola,

nadie me quiere acompañar.

No me gusta estar sola,

por eso voy a Fondo

un poco cabreada

y se me debe notar

porque la gente me mira con miedo.

Tampoco voy muy bien vestida

no ha sido algo pensado

es que esa es la ropa que tengo:

una camisa recortada,

unos pantalones zancones,

y unas botas rojas Dr. Martens.

No soy una mujer elegante con la ropa,

lo mío es pintar, dibujar,

escribir mis vainas,

y cocinar tallarines con almejas.

¿Por qué hay que ser algo más?

Claro, está el tema del dinero…

Pero uno no puede ser

lo que no es

y yo no quiero cambiar.

Menos ahora que el tiempo

empieza a tocar el timbre.

Pienso seguir yendo a Fondo,

a comer berenjena picante en cuchitriles

y perderme

entre inmigrantes inquietos

como yo.



Trofeos y tacones



Me levanto a desayunar y enciendo la tele:

Los rebeldes disparan sus ametralladoras,

un joven sujeta con una sola mano su gloriosa arma,

dispara una ráfaga y sonríe a la cámara,

es fuerte, delgado y esta eufórico.

La masculinidad y las armas

forman un matrimonio retrograda.

A los novios los obnubila la fiesta,

no pueden pensar a largo plazo,

detrás de tanta bambalina

se pudre lo importante.

Igual que se pudren los niños

en las calles bombardeadas.

Las camisas Ralph Lauren

están ahora en manos de los rebeldes,

uno lleva puesto el casco del dictador,

es curioso que lo use con la misma arrogancia.

Los trofeos envilecen a los hombres,

lo mismo que la televisión.

El presidente de Francia es la guinda del coctel,

dicen que lleva tacones,

aunque no los lleve,

parece muy complacido consigo mismo.

Yo también me siento bella cuando llevo tacones.

Estoy segura que él y su esposa son dos juguetes inflables.

Todo parece tan ridículo y tan triste al mismo tiempo…

por eso proliferan los cursos de payaso,

hoy en día hay tener un titulo para todo,

¡menos mal que yo ya hice mi curso hace tiempo!

estoy preparada para reírme

sobre la tumba de quien sea,

incluso en la mía propia.



Inside


Me lanzo al vacio en un teclado prestado

escribo porque necesito hacerlo,

no hay mas argumentos.

No tengo acentos,

voy como un bocado,

cuesta abajo

en el aparato digestivo de Inglaterra.

Nada me pertenece

y sin embargo puedo abrazarlo todo.

Creo que soy la vagabunda

mas afortunada del planeta.

Mis pantalones son cortos

pero camino erguida.

Siempre llevo conmigo

una variedad de especies.

Nadie me ataca

porque no llevo dinero,

tampoco me adulan.

Soy igual a todos en lo esencial,

ya no busco aprobacion,

soy libre.

Lo unico que realmente me asusta

o me limita

en este momento

esta

dentro de mi.




Narcisa Antisocial



Si no me llaman mis
amigos me siento muy triste

pero cuando me llaman

me aburre la idea de encontrarme con ellos.

Lo mismo pasa con el teléfono,

me gusta cuando suena,

pero me cuesta levantarlo.

Quisiera poder ser la
madrina de todos los niños del mundo,

sin tener que ir
nunca a un bautizo

(Igual con las bodas)

Me entrevisto a mí misma en la ducha,

y en mi fantasía odio
al periodista.

Sueño con ganarme un premio
importante

para poder rechazarlo,

aunque en realidad
nunca lo haría .

Sufrir de narcisismo antisocial

es muy duro,

se pierden muchos amigos

y oportunidades…



Notas sobre la poesía 1



Un poema sin criterio, salvaje como un gemido y melancólico como un anden. Un poema que se deja llevar como un adicto, una poema abierto como el dolor de un suicida, un poema caprichoso como un amor platónico, un poema desgastado como los discursos, un poema cosido como una herida, un poema irreverente como un rock star, un poema violento como un asalto, un poema distorsionado como una paranoia, un poema sucio como un túnel, liberador como una salida, expectante como una entrada y bullicioso como una vida de ciudad. Un poema que despega del miedo.